intrépidas temblorosas, 2020

trembling dauntless, 2020

busco y llamo a mi gente
confío en que lo hacen también.

aquellxs que sueñan con el dormir polifásico
cuyas heridas son profundas y antiguas
y adolecen con el calor y el frío.

aquellxs que brillan con la luz de la noche
lxs cambiaformas a la vista
lxs noctámbulxs en plena luz del día.

lxs monstruos que le temen a la oscuridad
y que soplan fuego de sus bocas
aquellxs que le pertenecen a nadie más que al ahora.

con sus narices rotas
y pieles inquietas
y sus gargantas anudadas con gritos antiguos.

lxs intrépidxs temblorosxs.

con los hombros encorvados
y los codos doblados
listes para correr
con el pecho arriba
la barbilla abajo
la espalda adolorida.

aquellxs que entrenan al jugar
y juegan al pelear

soldadxs del desarme.


llevo un libro dentro
pero los personajes aún no llegan
su arribo incierto se anunció hace unos años
y les percibo a distancia…
parece que están en camino.

me preparo para hospedarles
en caso de que escojan mi hogar.
he escuchado algunas historias
y a algunxs he conocido…
pero no sé quiénes serán al llegar
o cuánto se quedarán
si vendrán con el espíritu en alto
o si tendrán heridas
o sed
o hambre
si traerán obsequios u ofrendas
o ungüentos para mis heridas aliviar
no sé si la luna estará llena
o creciendo
o menguando
si necesitarán dormir
antes de poder hablar
si tocarán la puerta
o si entrarán con premura sin avisar.

anticipo su llegada
buscando leña para las noches
y al fuego sus historias escuchar.
camino estas tierras buscando plantas
y semillas
y vistas
y esos momentos para los que me faltan palabras
como cuando se sincronizan las cigarras y el atardecer.

estoy atendiendo espacios descuidados
para que entren en ellos
y los hagan suyos.

no sé si alguien les haya seguido
pero si las historias son verdaderas
es probable.

por ahora espero permanecer en relajación
y al mismo tiempo alerta.


está aquí
Sua llegó

el bosque canta fuerte
la luna está llena.

su cautela no le permite entrar
dice que afuera está más segura
por lo menos por ahora.

encontró el manantial
y le di algo de comer
también una cobija.

su ropa estaba rasgada y va descalza
también sangraba pero no le parecía importar.

no hablamos mucho
sólo lo suficiente para ella saber que llegó
y para yo saber
que ella está aquí.


no he visto a Sua desde la noche en que llegó
pero la siento cerca.

entre los árboles escucho su mover
y entre las hojas, sus pasos distantes.

se mantiene alejada de la casa
tal vez conociendo estas tierras
o vigilando los alrededores
en caso de que la estén rastreando.
tal vez decidiendo si soy de confiar…

confío en que regresará cuando esté lista.
confío en que estaré lista cuando regrese.

por ahora debo encontrar madera seca
las lluvias llegaron.


me pidió que no cuente su historia
hasta que esté lista
y no está lista para contarme su historia aún.

han pasado nueve días desde que llegó
desde que se mantuvo alejada
y forrajeando en el bosque.

sua sabe que es hora de descansar
de convertirse en huésped.

entró en mi casa de madrugada.

le ofrecí comida
hice fuego
y sin hablar, miramos las llamas arder.

conozco esa expresión
aparentemente ida pero salvajemente alerta
las memorias activas
mientras el aire entra como respirar.
ese tiempo liminal
entre llegar y lo que está por pasar.

conozco esa expresión
la he tenido yo también
es el momento al comprender
que más segura no puede estar
y es más seguro descansar

se quedó dormida con la luz del amanecer
está atardeciendo

me pregunto cuándo despertará


me tomó un tiempo encontrar su herida
la expresión en su nariz me dio la pista
Sua me vio mirándola
y nos miramos.

estás herida, le dije
asintió con la cabeza mientras comenzó a comer
está infectada, me respondió.

comimos juntas y en silencio
y miraba fijamente la mesa al masticar.
la vi mirándome de reojo.

¿puedo verla cuando terminemos? le pregunté
respiró hondo al asentir.

¿qué tan vieja es tu herida? le pregunté
vieja, me respondió.
tomé la sal en mis manos
y apretando los labios, aprobó.

se me acabó la sal hace tiempo, me dijo.
estaba ayudando pero la herida es profunda
y necesito quedarme en un mismo lugar
dejar de escapar
para comenzar a sanar.
necesito atenderla de manera constante
necesito agua, comer y dormir
necesito tiempo para respirar.

sus palabras flotaron mientras preparé el remedio
y al entrar al agua salada, gruñió
fue un gruñido de alivio doloroso.
tenía moretones por todo el cuerpo
y no dijo más esa noche.

tengo suficiente sal
sin importar el tiempo que nos tome.


y así como llegó
Sua se fue.

perdimos la noción del tiempo
incontables noches con el fuego
limpiando su herida con sal
mientras hicimos cosas juntxs
limpiando sus palabras con sal
mientras me transmitió su historia.

y así como se fue
permaneció.

puedo escuchar su voz fluyendo por mis venas
mientras su historia se convierte en parte de mi piel
y yo comienzo a portar su historia.

ahora sé
que necesitaba hospedarla
tanto como ella necesitaba ser mi huésped
mis manos sanaron al prepararle el agua salada…
mis heridas necesitaban sal tanto como las de ella
más que nada para poder cargar sus duras palabras…
se escucharán cuando sea el momento.

el aislamiento y el huir se reunieron
están aprendiendo a estar juntxs por separado.

son algo más ahora
están listxs.


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

ES